sábado, 14 de agosto de 2010

-Lo he dejado con Melisa.

-Me alegro.

-Joder. ¿Por qué coño te caen mal todas las chicas con las que salgo?

-No me caen mal todas, ¡no exageres! Pero es que Melisaelpelo era un poco…un poco, cómo decirlo… imbécil.

-Claro… ¡pero si ni siquiera te aprendes sus nombres! Que si el interés a la pelirroja se le acababa en el final del escote. Que si la rubia era maja y guapa y que creías que su novio opinaría lo mismo. Que si la morena sólo quería mi dinero ¿pero qué dinero? ¡si no tengo! Que la del lunar se lo iba enseñando a todos. Que la Barbie era demasiado pija. Que la Nanas era demasiado pequeña, y no hablemos de la Duquesa, demasiado mayor ¡sólo me sacaba un año! La caracaballo su propio mote lo indica. La Pansinsal era una sosa carente de temas de conversación…

-No me caen mal, me preocupo por ti. Soy tu amiga y esas chicas no te querían

-¿Tú cómo lo sabes?

-tanto…

-Espera, espera ¿tanto? ¿Cómo que tanto? ¿Qué no me querían tanto?

-Me he confundido, quería decir que no te querían suficiente.

-Bua…mejor cambiemos de tema. ¿Qué quieres de beber?

-Una coca-cola. No te querían tanto como te quiero yo.

-¿Qué, perdona? No te he oído. Habla más alto.

-¡Que la coca- cola sin hielos sordo!

No hay comentarios:

Publicar un comentario