lunes, 14 de noviembre de 2016

Esperaré a que estés preparado

Te miro. Sigues ahí, en el mismo lugar en el que te dejé. Me pregunto por qué no te has ido, qué es lo que pasa contigo. No sé si eres tú o es mi cabeza la que no para de dar vueltas. Quizás soy yo la que debería irse, escuchar a los que dicen que no eres bueno para mí y alejarme de aquí. Quizás si te olvidara y dejara de esperarte, el tiempo pasaría más deprisa. Lo dudo. Sigues dando vueltas y yo no puedo dejar de mirarte. Te juro que lo he intentado, que he pensado en otras opciones antes que en ti. Pero me gusta cómo hueles y el sabor que dejas en mi boca. Me gustas. Quiero pasar las tardes de domingo a tu lado, acurrucarme contigo en el sofá mientras vemos una peli de ésas antiguas que te encantan o cualquier serie nueva que me hayan recomendado en el trabajo. Te miro pero no dices nada. Me has pedido tiempo y te lo estoy dando, pero si tardas mucho quizás no haya forma de arreglarlo. Eres tú el que no para de dar vueltas y me mareas. Pero aquí sigo esperándote mientras me pregunto si alguna vez estarás preparado.

Cling!


- Cariño, te he dicho miles de veces que no te acerques tanto al microondas cuando haces palomitas que no es bueno.

Despierta

Despiértate, venga abre los ojos. Despiértate por favor. Dime algo, lo que sea. Joder di algo. ¿Has movido los ojos? Sí, sí los has movido, vuelve a moverlos. Venga vuelve a moverlos. Eres gilipollas, en serio eres un gilipollas. Voy a irme, te juro que voy a irme de este puto hospital y entonces vendrás diciendo que todo ha sido una broma, una broma pesada de las tuyas. No tiene gracia ¿me oyes? No tiene ninguna gracia. Y ese pitido, dios cómo odio ese pitido, pero es lo único que me dice que sigues vivo. Un pitido, un mísero pitido, tu voz se ha reducido a una mierda de pitido. Esto no se le hace a una amiga. Tenías que coger el coche, tenías que montarte en ese puto coche. Y qué, ahora qué, ahora no coges ni mi mano y aquí estoy yo como una auténtica idiota imaginándome que mueves los ojos. Me niego a que te quedes así, tú no eres así. Ya no te ríes, no puedes rendirte. Venga ríete, haz un esfuerzo. Te estoy tocando la oreja, te estoy tocando las dos orejas. Mándame a la mierda, venga mírame mal como hacías siempre que te tocaba la oreja. Despierta, despierta por favor y haz que yo despierte de esta pesadilla.

lunes, 17 de octubre de 2016

Miedo

Siempre he tenido miedo a morir. No a la forma de morir sino al hecho de que todo siga aunque yo ya no esté presente. Nunca se lo he dicho a nadie, pero mi abuelo lo sabía. No sé cómo, pero lo sabía. Y estoy segura de que también podía ver el miedo que me daba saber que un día él se iría. A mi abuelo no le asustaba que llegase ese momento, sólo pedía que cuando él no estuviese cuidásemos todos de la abuela. Por eso antes de marcharse, me dio la lección más importante de mi vida.


No tengas miedo a vivir. Lucha por lo que quieres, corre riesgos. Esfuérzate por hacerlo y ser mejor. Cae una y mil veces, levántate mil y una. Quiere a una persona, haz todas las estupideces que se te ocurran por ella. Haz lo que quieras hacer en cada momento. Pasa vergüenza, haz el ridículo. Equivócate por haberlo intentado, no te quedes con la duda de qué habría pasado. Ríe, llora, muérete de risa y también de pena... No tengas miedo a vivir. Pero eso sí, no todo vale chiquita. Vive de tal forma que cuando llegue el momento y eches la vista atrás, puedas morir tranquila.

lunes, 31 de marzo de 2014

Es en la noche cuando la nostalgia gana la partida y no consigo esconder todo lo que te echo de menos. Y no, no pienso pedirte que vuelvas. Porque sé que no seré feliz a tu lado, porque no puedes aportarme todo lo que necesito, porque no me convienes, porque en realidad me hace daño estar contigo. Vamos, que no pienso pedirte que vuelvas porque no. Lo tengo claro, ahora sólo falta que este jodío corazón se convenza.

domingo, 9 de febrero de 2014

martes, 14 de enero de 2014

- Ve a acompañarla.
-¿Y qué hago?¿Qué le digo?
- Nada. A veces sólo hay que estar.

martes, 31 de diciembre de 2013

Te echo de menos. Siempre lo haré.