lunes, 14 de noviembre de 2016

Esperaré a que estés preparado

Te miro. Sigues ahí, en el mismo lugar en el que te dejé. Me pregunto por qué no te has ido, qué es lo que pasa contigo. No sé si eres tú o es mi cabeza la que no para de dar vueltas. Quizás soy yo la que debería irse, escuchar a los que dicen que no eres bueno para mí y alejarme de aquí. Quizás si te olvidara y dejara de esperarte, el tiempo pasaría más deprisa. Lo dudo. Sigues dando vueltas y yo no puedo dejar de mirarte. Te juro que lo he intentado, que he pensado en otras opciones antes que en ti. Pero me gusta cómo hueles y el sabor que dejas en mi boca. Me gustas. Quiero pasar las tardes de domingo a tu lado, acurrucarme contigo en el sofá mientras vemos una peli de ésas antiguas que te encantan o cualquier serie nueva que me hayan recomendado en el trabajo. Te miro pero no dices nada. Me has pedido tiempo y te lo estoy dando, pero si tardas mucho quizás no haya forma de arreglarlo. Eres tú el que no para de dar vueltas y me mareas. Pero aquí sigo esperándote mientras me pregunto si alguna vez estarás preparado.

Cling!


- Cariño, te he dicho miles de veces que no te acerques tanto al microondas cuando haces palomitas que no es bueno.

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